Mucha dosis de amor, y más de respeto
Salomé y Salvador
Ponferrada – 24 agosto 1968-2018
- HABÍA QUE CASARSE
Salomé tiene 69 años y Salvador 71. Se conocieron en el pueblo de Ozuela cuando él iba a jugar al fútbol allí. La vio, le gustó y se presentó ante ella para pedirle salir. Ella accedió, por supuesto. El tiempo les ha dado la razón.
Pasaron cerca de 4 años hasta que decidieron casarse. Lo hicieron porque creían y siguen creyendo en el matrimonio pero es que, como ellos dicen: ¡Es que había que casarse!
En aquellos tiempos la pedida de mano era muy particular, sobre todo porque los contrayentes prácticamente no intervenían. En esta pareja, fue Salvador el que dio el paso de decírselo a sus padres, e inmediatamente su padre fue a hablar con los progenitores de Salomé. La boda se planeó para el día 24 de agosto de 1968 en el pueblo de Ozuela, por supuesto, el lugar donde vivía la novia.
- TODO LISTO EN 15 DÍAS
La ceremonia, como se hacía en aquellos tiempos, sin duda fue religiosa, aunque también civil. Se casaba uno por la iglesia y por el Juzgado. No tardaron mucho en los preparativos, tan sólo 15 días fueron suficientes; aunque en verdad tampoco había mucho que preparar: “Ir a misa, comer y punto”.
Y allí, en la Iglesia de Ozuela celebraron la unión de sus almas, convidando después al banquete a la familia y los amigos en la “Bodega de Ozuela”, -en la antigua del pajar, que luego se pasaría a la bodega de al lado-. Ambrosia – hoy difunta- fue la encargada de cocinar el banquete, un ternero riquísimo de Ferradillo. Eso sí, el novio tuvo una despedida de soltero de lo más épica: pelando los ajos que a la mañana siguiente iba a utilizar la cocinera… ¡Menudo encargo de responsabilidad le encomendaron!
- UN AMOR EJEMPLAR
Y así celebraron sus esponsables, ella vestida de ‘Tahoces’ y él del sastre de Toral de Merayo. Compraron en la joyería de Ponferrada los anillos y poco más. El reportaje fotográfico y la luna de miel brillaron por su ausencia… bueno, el viaje a la casa de la tía Vicenta, la madre de Salvador, podía considerarse casi un viaje de novios.
Pero lo que importa no es cómo lo celebraron con los medios de los que disponían en la época, sino lo que ha durado su amor… Y, por supuesto, el ejemplo que nos dan en la actualidad. ‘El matrimonio es un compromiso con tu pareja, para formar una familia y quererse toda la vida, con muchas dosis de amor y más de respeto’.
Sin duda, tenemos que aprender de ellos y mucho. ¡Enhorabuena!
CRÉDITOS / PROVEEDORES
CEREMONIA: Religiosa
LUGAR DE CELEBRACIÓN: Iglesia de Ozuela
BANQUETE: Bodega de Ozuela (1968)
FOTOGRAFÍA: Quinito Fotografía